Prácticas Profesionales en el Extranjero

Porque el cambio ayuda, porque la experiencia es seductora, porque es un país de gran desarrollo en Latinoamérica, porque su fútbol seduce al igual que otras aristas de su cultura. Por eso y por varias otras razones que exponen los que la eligen, Argentina se ha convertido en uno de los destinos favoritos para los visitantes jóvenes latinoamericanos que eligen realizar sus prácticas profesionales en el país.

Bajo la tutela y guía de CiudadUniversitaria, cientos de jóvenes llegan cada año en busca de una vivencia única. La expectativa ya no pasa solo por viajar y conocer, aunque sea finalmente la meta que los movilice en líneas generales, sino que la oferta incluye una destacada práctica profesional en diversas áreas y una continuación de su enriquecimiento académico con acreditación incluida.

 

Diversión y aprendizaje, dos polos que se unen en un atractivo programa.

 

Jesús es mexicano, y tiene 24 años. Lleva varios meses en el país y aún piensa extender su estadía por fuera del programa “para conocer y aprovechar a ver más sitios”. Eligió venir a la Argentina por su estudio, ya que el programa le permitía realizar más prácticas en hotelería y gastronomía –estuvo en el Sheraton en México y continuó en Alto Solares en Córdoba, aquí en el país– y por razones personales. “Fijate que me encanta el futbol”, dice alucinado. Y agrega:

Argentina es un paraíso en ese deporte, me atrapó”.

 

Cada uno de los jóvenes que llega tiene sus propias búsquedas y aprovechan la posibilidad de desarrollarse a nivel profesional y humano que brinda el programa de Prácticas Profesionales de Ciudad Universitaria.  Julián, por caso, es un caso emblemático. Nacido en Cúcuta, al norte de Colombia en el límite con Venezuela, siempre soñó con emprender una travesía pero nunca lo había hecho. Si bien vivía sin sus padres, en la capitalina Bogotá, donde estudiaba gastronomía en la escuela Gato Dumas local, jamás había emprendido una aventura internacional.

 

“Venir aquí ha sido un desafío en todo sentido, pero me ha fascinado y estoy absolutamente feliz”

Exclama sin resquemor alguno. Julián tiene solo 20 años y pasó su práctica profesional en un restorán de campo –La Usina– a mitad de camino entre Calafate y el glaciar Perito Moreno. En ese páramo tan bello como crudo, dejó pasar la “desesperación inicial” y logró hacerse, como cuenta, un sinfín de amigos y contactos.

 

Tanto así que no dudó en cambiar sus planes. “Me quedaré en el país para estudiar y trabajar. Ya saqué el CUIL y los papeles, me quedo”, advierte. Y suelta, al pasar: “Por ahora aprovecharé para intercambiar experiencias de vida y trabajo en Buenos Aires, luego volveré al sur y, quien dice, cuando me reciba aquí, me vuelva a Colombia, pero sólo a tomar impulso para seguir viajando”.

 

La meta, al parecer, es esa: viajar, experimentar, profesionalizarse y crecer en otro ámbito.

Al menos así lo explica Lisbe, una joven limeña, de San Martín de Porres, Perú, que obtuvo acreditación para su carrera de Hotelería y Turismo realizando prácticas en Neuquén. Ella optó por desarrollarse en un ambiente lejos de la comodidad de la familia y el hogar. La experiencia más rica es, haber extrañado pero haber superado los miedos y poder desempeñarse en otro país.

El comentario general de los chicos es el mismo: “Sí, puedo hacerlo”. Puedo vivir fuera de mi país y en este país enorme y hermoso. Puedo hacer eso y disfrutarlo.

 

EL PROGRAMA

 

El objetivo de CiudadUniversitaria es acoger a los jóvenes de todo Latinoamérica que deseen probar suerte fuera de casa. Brindarles contención, pero sobre todo una oportunidad de ampliar sus horizontes culturales, de experiencia de vida y académicos. Por eso dispusieron tres áreas de desarrollo a elección, que brindan la adquisición de experiencia internacional, nuevas habilidades para sus CVs y créditos académicos.

 

Los estudiantes o recién recibidos pueden optar por prácticas en el área Hospitalidad (turismo, hotelería y gastronomía) en Argentina, Brasil, Chile o Uruguay. Allí reciben las comidas y el alojamiento, se forman, y a la vez obtienen una retribución simbólica para sus gastos personales y como incentivo.

 

La oferta, explica la empresa, es única dada la hospitalidad de la sociedad argentina y la diversidad cultural que ofrece a los chicos que llegan al país. Además cuentan con una amplia trayectoria y experiencia en el ámbito de programas interculturales, en constante relación con nuevas empresas y destinos que cubran las necesidades y deseos de los participantes.

 

En Hospitalidad, los programas duran entre tres y seis meses y exclusivo para estudiantes o recibidos en el rubro. Pueden optar desde ser parte de la cocina, la limpieza o el servicio de habitaciones. Todos los puestos que existen dentro de un hotel.

 

Otra opción es la de recaer en los múltiples Call Centers que funcionan en el país. Este puesto sí es pago y por ello los postulantes deben obtener, con ayuda y asesoramiento de Ciudad Universitaria, la residencia temporal en el Departamento de Inmigración del país. Los programas van desde los seis meses al año y medio de experiencia laboral en una empresa multinacional de Call Center ubicada en Buenos Aires, con un salario que oscila entre los $ 1500 y los $ 2500 (pesos) por mes, seguro médico y cursos de formación.

 

Por último, existen programas de prácticas en informática, que también son laborales y pagas, previa obtención de la residencia. En una empresa multinacional de sistemas de Buenos Aires, los jóvenes reciben entre $ 2500 y $5000, según su experiencia y puesto obtenido. Además ofrece seguro de salud a los participantes, que deben ser estudiantes o graduados en sistemas o tener experiencia en sistemas de desarrollo Java.

 

En todos los casos, Ciudad Universitaria provee de documentación y acreditación de lo realizado. Los jóvenes deben tener más de 18 años y son invitados a participar en los cursos gratuitos que ofrece el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Las opciones, entre las 18 y las 20, van desde el Calado en madera, la albañilería, la bijouterie, hasta el yoga, auxiliar contable o cine y literatura, en una amplísima gama de variantes.

 

La empresa también garantiza el traslado desde el aeropuerto para grupos de cinco o más chicos y les brinda sesiones de preparación para sus prácticas, así como paseos por la ciudad, para que se ubiquen y sientan a gusto. Los pasajes aéreos, el transporte desde Buenos Aires hasta la localidad de los hoteles, los gastos de visado o residencia, el seguro de salud a quienes no lo reciban y los gastos personales, corren por cuenta de los jóvenes.

 

Si bien las prácticas pueden ofrecerse todo el año, los jóvenes deben aplicar a ellas 90 días antes de su fecha de arribo. El proceso de inscripción empieza enviando un correo argentina@ciudaduniversitaria.com, completar los datos pedidos, subir fotos y perfiles personales y profesionales, exámenes de inglés, sus antecedentes médicos, seleccionar el programa y empleador deseado, pagar la cuota inicial de 150 dólares y esperar 30 días hasta que el empleador y Ciudad Universitaria confirman si su solicitud es aceptada. La primera entrevista es con Ciudad Universitaria, a través de Skype para chequear el nivel del postulante. Luego se completan los datos, el pago total y se confirman los horarios de vuelo y llegada. Treinta días antes del arribo, los jóvenes que precisen residencia deben realizar los trámites en el consulado.

 

¿Y por qué viajar? ¿Y Por qué Argentina?

 

La mayoría de los chicos que llegan al país esperan una oleada de experiencias, pero no todas ellas agradables. En México, pero también en Colombia, en Perú o en Ecuador, el comentario general dicta que el argentino es un “agrandado”. Soberbio, altanero y poco agradable para conocer. Sin embargo, la vivencia les cambia el panorama a los chicos que se atreven a quebrar los prejuicios y llegar hasta el sur.

 

“Allí se dice mucho de eso, en México, pero lo cierto es que la mayoría de las personas han sido de lo más amables. Y más aún en Córdoba. Mi padre, que estuvo casada con una mujer argentina, siempre me dijo que si iba al interior, vería que la gente es más amable. Y no se equivocó. Aunque tampoco tuve problemas en Buenos Aires, más allá de un robo típico en un hostal”, cuenta Jesús entusiasmado por desmentir aquello que traía previamente como preconcepción.

 

Julián suelta una picardía cuando se le consulta por su elección: “¿Por qué argentina?; ¿Y por qué no, eh?”, ríe. Es cierto que le negaron la visa a EEUU y no quería perder dinero, pero se ha enamorado del país.

“Aquí me hice amigos, me siento cómodo y me quedo un buen tiempo”

Yo digo: ‘Si subsisto en Buenos Aires, puedo hacerlo en cualquier lugar’. La gente me ha tratado bien y hay muchos colombianos además”, se divierte.

 

Fernanda es de las más pequeñas y su voz es calma y poco audible. Eligió venir al país desde su México natal porque todos suelen irse a EEUU o Europa, pero ella prefería algo más latinoamericano. “Y además es más caro para nosotros venir hasta aquí”, sorprende con su sinceridad.

 

“La gente ha sido de lo más amigable. Puedo decir que hoy mi mejor amiga es cordobesa, de Altagracia, y con ella vendré a encontrarme en dos años para viajar juntas por el sur de este país hermoso” cuenta Fernanda, que estudia comercio internacional en el DF y eligió trabajar en hotelería.

“Más por el viaje que otra cosa”

 

Víctor es musculoso y retacón, de Tabasco, también en México. Cuenta que ya había venido al país por un torneo de fútbol infantil hace unos años. Hoy tiene 23 y ya no juega en el Pachuca como antes, pero quería venir a conocer más de este país que no le resultó “nada hostil” entonces ni ahora. Estudiante de Mercadotecnia en el DF, aprovechó el curso promovido por Ciudad Universitaria, que les brindó en sus oficinas un dictado de Marketing con un especialista, para sumar crédito y una experiencia destacada e internacional a su CV. Cada uno con sus motivos, como se ve.

 

Tanto le ha gustado que invita a cualquier argentino a su casa en Tabasco. “Allí me llaman eh, para lo que deseen”.

 

Bety es otra chica de México y su elección fue diferente, porque decidió trabajar en las oficinas de Ciudad Universitaria. Y es que, como explica y es común a  todos los demás jóvenes, el objetivo es

“viajar, experimentar, conocer otra cultura y volver enriquecido a casa”.

 

Concurso Experiencias Work & Travel

Envianos tu experiencia Work & Travel en 2500 caracteres -con espacio con 2 fotos y videos –y  participá del Concurso “Mi experiencia Work & Travel”. Tu relato será editado y publicado en el portal y newsletter de CiudadUniversitaria.com. El participante que realice el relato que tenga más visitas hasta el 30 de marzo de 2012 recibirá de premio & noches sin cargo para 2 personas en un Hotel de El Calafate, de la provincia de Santa Cruz en fecha a determinar.

 

Envianos tu relato a experiencias@ciudaduniversitaria.com

 

Podrán participar aquellos que hayan realizado la expereicnia work and travel, work and study, study en cualquier destino. No es necesario que lo hayan hecho con nuestra organización.

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